Día 20: último día

Hoy ha sido mi último día en Japón😦

Mañana salgo temprano y cojo el avión sobre las 11 de la mañana. Ha sido un día tranquilo. He tenido que enviar otro paquete de 2 kilos (en total ya van 6 kilos) porque no cabía en la maleta -.-

Hemos ido a comer a un restaurante especializado en carne. ¡La comida estaba muy buena!

Por la tarde compramos la cena. En casa estuve haciendo los preparativos de última hora con la maleta.

Por cierto ¿os acordáis de las ranitas de las vecinas? ¡¡Les saqué fotitos!!

¿Podéis ver a las ranitas?

Y esta fue la cena: ¡pescadito!

Me da mucha pena irme, la verdad. Sobre todo por las personas que me han acompañado a lo largo de todo mi viaje. Sabía que sería maravilloso y que me lo pasaría bien ¡¡pero es que esto ha superado todas las expectativas que podía tener!! Cada uno de los días ha sido especial, desde el primero al último. Y guardo cada detalle dentro de mí.

Durante 20 días he sido la persona más feliz del mundo.

También quiero dar las gracias a mi Sensei, porque es gracias a ella por lo que estoy aquí. Me ha ayudado en todo y  me ha dado la oportunidad de pertenecer a su familia. ¡Arigatou, Sensei! (nos vemos el viernes :3)

Son los detalles lo que más amo de este país: el niño de cinco años que vuelve a casa con su gorrito amarillo, los estudiantes en bicicleta con sus uniformes, las casitas antiguas, las pequeñas calles, el entusiasmo de los dependientes cuando entras a una tienda. Poder ver un programa japonés, saludar a los vecinos cuando salimos o llegamos a casa, el dialecto de Osaka, los ciervos, los peces. Ir a un templo de Kyoto en yukata. Mi uñas pintadas por Nana-chan, poder tocar su barriguita y sentir las pataditas del bebé. Ir a un onsen con Okasan, pasear a Lemon con Otosan o aprender a hacer cajitas de papel con Obaachan. Jugar a las palabras encadenadas después de cenar o intentar tener una conversación decente en japonés. Ponerme a hablar de manera masculina y que Otosan se ría pero que Obaachan se cabree porque “así no debe hablar una señorita”.  Los pequeños fuegos artificiales como despedida. Poder ver crecer los renacuajos de las niñas vecinas. Cantar en el Karaoke todos juntos. Conocer a Youko-neechan  e ir juntas a la ciudad de Osaka. Conocer a la familia de Nana-chan. Jugar en el agua con Yume-chan, Yuna-chan, Mako-kun y Yuu. Reirnos hasta el dolor de barriga en un restaurante de Sushi. Embararzarme de una sandía. Dormir en un futón. Beber té verde. Ir a una tienda llena de mangas. Jugar con el iPad de Okasan. Los grandes templos de Japón. Estudiar Kanjis en el salón. Ver la tele todos juntos. Los árboles de los deseos…

Son demasiadas cosas, muchísimas más. Cada día había múltiples detalles que desearía recordar para siempre. Cada momento, cada segundo era especial.

Es cierto que todo tiene un final, y que este viaje ha terminado. Mañana cojo un avión y parto rumbo de nuevo a Tenerife.

Pero, si les soy sincera, el verdadero viaje tan sólo acaba de empezar…

¡Hasta siempre!

Día 19: Hanabi y uñas preciosas

Hola a todos!!!

Lo  primero de todo es que ¡¡hoy ha hecho un calor horroroso!! Las estaciones en Japón están muy marcadas, y el verano es horriblemente caluroso y húmedo.

Hoy ha sido un día tranquilito. Me levanté sobre las 10:00 de la mañana, pero ya la familia llevaba un rato despierta. Okasa, Hiroshi-san y Nana-chan (se quedaron ayer a dormir en casa) fueron a dar una vuelta en una zona comercial, pero como yo me acababa de levantar y además que ya no puedo comprar nada (no tengo ni dinero ni espacio en la maleta) pues me quedé en casita jugando al iPad y escribiendo un rato.  Otosan fue a trabajar su cultivo (la verdura que comemos es de su huerta).

Ya tengo la maleta hecha. Solo me falta meter los detalles de última hora. ¡Tengo tantas cosas que si no me siento encima no me cierra!

Fuimos a comer a un chino. Como curiosidad decir que los rollitos de primavera no tienen nada que ver, pero la carne con pimiento es prácticamente la misma. Otra cosa es que en Japón eso de la salsa agridulce sola (en los restaurantes) no hay. Sólo viene si pides pollo agridulce. No le echan, por ejemplo, salsa agridulce al rollito.

¡¡Mis uñas están monísimas!! Nana-chan me regaló dos potes de pintura de uñas (color azul cielo y rosa) y me hizo la manicura!! En las manos y en los pies, aunque durante el proceso me quedé dormida… ¡era tan relajante!

Este fue el resultado ¡¡me encanta!!

¡¡¡GRACIAS NANA-CHAN!!!

Por cierto, ¡¡estoy llena de picaduras por todo lados!! Lo peor es que soy la única a la que pican tanto…  ¬_¬ malditos bicharracos… esa es una de las pocas cosas malas que tiene Japón ¡¡en verano los mosquitos y bichos son el pan de cada hora!! De todas maneras algo tiene que tener mi sangre porque solo van a mí….

En la casa vecina unas niñas compraron una pecera grande y metieron renacuajos. Hoy llegando a casa las vimos fuera y le preguntamos si ya se habían convertido en rana. ¡¡Y una ya lo había conseguido!! La rana más pequeña que visto en mi vida ¡¡era monísima!! Toda chiquitita y verdita >.< Otra curiosidad: cuando fui al mercado me encontré con una zona donde vendían bicharracos!! Eran escarabajos o algo así. ¡

¡¡Noooo, no eran para comer!!!

Estaban encerrados individualmente en taperes para bichos (tienen agujeritos en la parte de arriba). Al parecer, es común que los niños tengan bichitos o cosas así. Cuando fui al colegio de primaria, en una de las clases tenían un montón de bichos metidos en taperes.

Cenamos ¡¡takoyaki!! ¿Os acordáis? Ya lo probamos hace unos días, pero es una comida riquísima así que repetimos.

Por la noche hicimos Hanabi (fuegos artificiales, pero de los chiquitines). En Japón es muy común hacer estas cosas. En los supermercados hay miles de tipos por todos lados. Cuando hay festivales, a parte de los fuegos gigantes, las personas también tienen sus propias bengalas y la encienden.

Esta era nuestra velita donde encendíamos el Hanabi.

Y después llegó la despedida con Hiroshi-san y Nana-chan. ¡Los voy a echar mucho de menos! Sobre todo la barriguita de Nana-chan. Para la próxima vez que los vea ya serán papás. ¡Qué emoción! Me ha encantado estar con ellos, me he llevado muy buenos recuerdos. ¡Todos se han portado muy bien conmigo! He sido una más dentro de la familia y es lo que más me ha gustado. Si hago una cosa mal me la dicen, si tengo que hacer algo me lo dicen y si no puedo hacer algo también me lo dicen. Esa ha sido una de las mejores partes porque cuando te dicen esas cosas es que te consideran una más en el hogar.

Se hace un poco dificil saber que hoy es la penultima noche que duermo aquí. Puede que vuelva a Japón, pero no volveré más a este dulce rutina, a ese futón o a los desayunos con la familia. Es probable que vuelva a verlos, pero este viaje y estos momentos han sido únicos y me apena tener que abandonarlos tan pronto.

Me encanta estar aquí. ¡Estoy segura de que volveré!

Bye Bye, Nana-chan, Hiroshi-san, Bebecito (aún no tiene nombre, es un niño)!! Matta ne!!

Hasta mañana!! ¡¡Mata ashita!!

Día 18: ¡Playita!

¡Hoy hemos ido a la playa con la familia de Nana-chan! En total eramos como 15 personas😀

Me lo pasé demasiado bien. ¡No quería que acabase el día! Había dos hermanitas de 3 y 5 años, y dos hermanos de 12 y unos 9 años. Y luego estaba la gente mayor: los padres, los abuelos, etc.

Pronto (como siempre me pasa) me encariñé con los chiquillos y al momento ya estaba jugando con ellos. En especial con las dos niñitas, ya que como eran más pequeñitas requerían más atención.

Como curiosidad decir que no vi a ningún niño con manguitos, todos los pequeñines llevaban flotadores (eso sí, monísimos) alrededor. Tambien otra curiosidad es que, a pesar de que hacía un calor horrible, muchísimas chicas se bañaban con camisas, con bañadores-vestidos, también con falditas bañadores. Yo era la única que iba enseñando la mitad de las nalgas con mi coulote….

La verdad es que ha sido un día preciosisimo. Hicimos una parrillada y almorzamos allí. En la playa había una zona con mesitas y con una parrilla en cada división.

Y al final del día, partí la enorme sandía que trajimos y nos la comimos entre todos. ¡Estaba riquísima!

 

En definitiva, que ha sido uno de los mejores días del viaje. Mis días favoritos siempre tienen que ver con niños o con animales… ajjaja. El aquarium, el parque de los ciervos, la cena en la casa de la hermana de Okasan (junto con sus nietos). También, otro de mis días favoritos fue ir a la ciudad de Osaka con Youko-neechan. ¡Tengo muchos días favoritos!

Mañana y pasado serán mis últimos días. ¡Ojalá el tiempo fuese más despacio! Qué rápido ha pasado todo… desde estar en el hotel sin tener ni idea de lo que me esperaba a estar ahora aquí, acostada en mi futón, en una casita japonesa, en un pueblo, ¡en Japón!

Sin embargo ¡sé que he aprovechado todos y cada uno de los días! Me llevo el recuerdo de muchísimos momentos felices. Y esos recuerdos estarán por siempre dentro de mi.

Día 17: Sushi + chico guapo

(ayer no sé que pasó que esta entrada no se publicó)

Hoy me he levantado tardísimo!!! Ha sido un día tranquilo ¡¡pero divertidísimo!! Después de comer fuimos al mercado  y Otosan me compró un dulce en uno de esos puestitos chiquitines, también compramos verdura  y unas flores para Obaachan. Y luego volvimos a casa. Estuve (como siempre) en el iPad, el ordenador, leyendo, etc. etc. Por la noche (sobre las 7) salimos a cenar (Okasan, Otosan, Obaachan, Hiroshi-san y Nana-chan) a un restaurante de sushi muy famoso aquí. ¡Pero no recuerdo el nombre! Lo que sí que recuerdo es el nombre de un chico guapísimo que trabajaba allí ¡¡Obiki!! Ayyy, Obiki-kun, te voy a echar de menos!! Fue divertidisimo. Le dije a Okasan que el chico me parecía guapo y entonces ya empezó la guerra. La cocina es un cuadrado, por así decirlo, y fuera de ese cuadrado están las mesas pegadas. Pues al rato de estar con la bromita de que el chico era guapo ¡¡justo se puso a hacer sushi al lado de nuestra mesa!! Y alá, todos riendose, y claro me entraba la vergüenza y yo riendome también. Lo peor es que Otosan leyó el nombre del chico en alto (la tarjetita que tienen los camareros en el pecho con su nombre), y yo diciéndole que no hablase tan alto “Otosan, ¡¡más bajo que se da cuenta!!”. Al cabo de unos minutos se fue, pero luego volvió y Otosan no tiene otra cosa que decir que “Ah, mira, volvió” en alto, entonces, de la vergïenza, le lancé la cucharita de plastico que tenía en la mano para el helado, pero Otosan lo esquivo y se cayó al suelo. Y alá, todos de nuevo a reírse y me entraba la risa a mí también. Cuando se puso al lado me dijo Hiroshi-san que le pidiese un sushi… ¡pero me daba mucha vergüenza! Pobre Obiki-kun… Ay, es el más guapo que he visto mientras he estado aquí. (*mensaje a mi hermana Raquel:Raqueeeeeel, se parecía a Matsumoto Jun >___<)* Bueno, estuve poco tiempo en el restaurante pero me dio tiempo a quedarme embarazada de Obiki-kun ….

 

16 días en Osaka!

Hola a todos!!!

Hoy hemos ido a otro de mis sitios favoritos de Japón ¡¡el aquarium de Osaka!! Saqué un montón de fotos :O , también videos pero hasta que llegue a Tenerife no podré subirlos por un problema con el tipo de archivo.

Me encantó, me encantó ¡¡me encantó!! Tanto como Nara y los ciervos.

Aquí dejo las fotitos del aquarium.

 

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Almorzamos en los restaurantes que están en el aquarium. ¡Este fue mi almuerzo!

Y después de comer volvimos a casa. ¡¡Vaya día más bonito con los pescaditos!!😀

Este es el tamaño de los cristales del aquarium :O

Y este ha sido el día de hoy!!

Besos y  hasta mañana!!!😀

MATA ASHITA!❤

 

 

Quince días en Japón

Hoy hemos ido a otro de mis sitios favoritos de Japón ¡¡la librería de segunda mano!!

Estaba todo lleno de mangas y los precios variaban entre 1 y 4€. Me compré unos cuantos mangas aprovechando que tenían furigana (puedo leerlos), pero había muchísimos que no tenían😦

También me compré dos pelis disney: blancanieves y Bambi.

Después de comprar pasamos a recoger a Obaachan y fuimos todos juntos a tomar un dulce en esta preciosa tienda.

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¡¡Este fue mi dulce!!

Este el de Obaachan

El de Okasan

Y el de Otosan

Okasan me dio a probar un trocito de su tarta, y Obaachan me dio la mitad de su dulce!!!

Hoy es mi último jueves, me voy el próximo miércoles. Parece que queda mucho pero prácticamente está a la vuelta de la esquina así que ya preparé las maletas y dejé lo que voy a ponerme estos días fuera. Y, definitivamente, no me cupo todo. Mañana vamos a correos para enviar los mangas que he comprado durante toda mi estancia en Japón. La maleta de mano está llenísima, la de facturar tuve que sentarme encima para que cerrase y tengo otra maletita muy chiquita que también está llena. Además, tendré que llevar el portátil en la mano  y el obi… (el obi es lo que va detrás de los kimonos).

Aunque okasan y yo tuvimos una idea, ¿qué os parece llevar el obi en la cabeza? Jajajaja

Hoy ha sido un día tranquilo pero a la vez estresante. Tranquilo porque nos hemos quedado en casa y dimos una vueltita. Pero estresante porque la maleta me dio mucho dolor de cabeza!! ¿¿Por qué no me dejarán facturar otra maletaaa??? ¿¿Por quéeee?? T___T

Bueno, hasta aquí el día de hoy!!! Muchos besos y hasta mañana!! Mata ashitaa!!

A Nara!!

Hoy hemos ido a Nara!! Y se ha convertido en uno de los lugares que más me gustan de Japón. ¿Por qué? ¡¡En Nara está el parque de los ciervos!!

Esta mañana he madrugado. A las seis ya estaba despierta, y a las 8:30 salíamos de casa. Tardamos una hora en llegar hasta Nara. Primero fuimos a un templo precioso donde iba el emperador de vez en cuando.


Estuvimos cosa de una hora. Y a la vuelta al coche ¡me encontré con un montón de tortugas! Estaban en el río.

También estaba en el camino este pequeño templo.

Cogimos el coche y buscamos un lugar para comer. Estuvimos andando entre las calles pero no encontrabamos nada, así que al final acabamos preguntando en una tienda ¡y nos recomendaron un sitio precioso! Cuando llegamos estaba cerrado (quedaban 10 minutos para abrir), así que estramos por una puertita que estaba al lado del restaurante y fuimos a dar a un jardín muy bonito.

¡Había patos y pescados Koi! Por cierto, ¡pude tocar los enormes pescados porque se acercaban si metías la mano!

También nos encontramos con esta extraña araña.

Después de estar un rato por el jardín, entramos en el restaurante para comer.

Y estas eran las vistas desde nuestra mesa😀

Esto fue lo que almorzó Okasan.

Y esto fue lo que almorzamos Otosan y yo.

El postre fue gratis, y dependiendo de lo que habías pedido te daban una u otra cosa.

Este postre le tocó a Okasan

Y este a Otosan y a mi.

 

¡¡¡¡Y POR FIN DESPUÉS DE COMER FUIMOS AL PARQUE DE LOS CIERVOS!!

Puede que algunos se extrañen al oír esto, pero no, no es un parque donde ves ciervitos enjaulados y que no puedes pasar. ¡Los ciervos están tan campantes kilómetros a la redonda! Son salvajes, pero conviven con los humanos. Puedes traer comida para ciervo y darles de comer…. ¡¡el problema es que luego no te dejan en paz y te siguen a todas partes!!

Eran preciosos, además de dóciles. Podías tocarlos que no te iban a hacer nada. Eso sí, ¡uno me mordió en la barriga para que le diese comida! Y a la vuelta ¡otro me mordió en el culo sin darme cuenta! ¡¡Ahhh!! (aunque los mordiscos no duelen)

Este ciervo tiene mucha personalidad… mirad cómo posa la foto

Aunque no sé me muy bien el tamaño, ¡lo de abajo es una cría!

Luego fuimos a tomar un granizado cerca de una charca enorme con tortugas

Y ya después nos fuimos a casa, aunque antes de eso pasamos a ver un templo que está cerca de donde vivimos.

Después me eché un ratito a dormir porque estaba agotadísima. Cenamos y …¡¡jugamos al shiritori!! En español sería el juego de las palabras encadenadas!! ¡Todos nos divertimos un montón! No pude sacar fotos a la cena porque se acabó la batería ¡pero cenamos pescadito!

Hasta aquí el día de hoy!!! Muchos besos!! Mata ashita!!!